Las distracciones diarias dificultan la concentración en tareas prioritarias
Es importante saber reconocer cuáles son las distracciones que nos persiguen y poder hacer frente a ellas mediante prácticas simples y cotidianas que nos permitan concentrarnos en mayor medida en aquello que es realmente interesante y necesario

En el mundo en el que vivimos actualmente existen muchas distracciones que consiguen que dediquemos menos tiempo a actividades fundamentales y optemos por "perderlo" con otras que a priori no parecen tan imprescindibles.
¿Cuáles son esas distracciones que te apartan de hacer el trabajo que importa?
- El WhatsApp al despertar, o todo el tiempo
- Las llamadas de teléfono que llegan a cualquier hora
- Las visitas inesperadas fuera de agenda
- Comprobar una y otra vez las fotos de tus amigos en Instagram
- Enviar tweets sobre recursos de tu industria
- Dar "likes" a imágenes que te interesan en el feed de Facebook
- Ver tutoriales en Youtube pensando que es útil para ti y te hacen mejor
- Contestar un correo electrónico tan pronto como llega a tu bandeja de entrada
- Conversar con las personas que hay a tu alrededor para obtener nuevos puntos de vista
- Saltar de pestaña en pestaña dentro de tu navegador
- Anotar todo lo que se dice en una reunión y enviar resúmenes de ellas
- Escuchar cada día muchos podcasts con la intención de que algo te ilumine
- Pensar en tu competencia y estar espiándola día sí y día también
- Estar pasando datos, nombres, dirección de email o teléfonos a una hoja de excel, sin parar
- Comida de empresa tras comida de empresa. Café de negocios tras café de negocios
- Caer en el hábito de preparar propuestas de negocios por el mero arte de prepararlas
- Confeccionar listas para todo y no volver a usarlas más que una sola vez
- Explicar tus problemas y repetirlos una y otra vez
Una vez conocidas las distracciones que nos impiden centrarnos cien por cien en aquello que nos incumbe, es importante saber como distribuirse el tiempo y ser capaz de eliminar estas distracciones que acostumbran a ser innecesarias.
Una buena práctica para conseguirlo sería hacer una sola lista, una sola vez, de todas las distracciones que se te ocurran. No pensar demasiado, hacerlo intuitivamente. Dentro de uno o dos meses volver a revisar la vista y actualizarla.
Una vez que las conoces, es bastante simple (no fácil), evitarlas, no repetirlas ni una sola vez. No obstante, no conviene obsesionarse mucho en este aspecto, puesto que pensar de forma insistente en eliminar las distracciones supone de nuevo un problema, el de distraerse con ello.
Photo credit: Stefano Corso.
The post Distracciones appeared first on http://isragarcia.es/